La violencia contra las mujeres continúa dejando víctimas en Michoacán. El asesinato de una joven en Charo y el ataque armado contra dos mujeres en Uruapan vuelven a poner sobre la mesa los cuestionamientos hacia las autoridades estatales y, particularmente, hacia el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante 2026 se han contabilizado 73 homicidios dolosos de mujeres en Michoacán, cifra que coloca al estado entre las entidades con mayor número de casos. De estos hechos, 14 fueron investigados como feminicidio.
Para ciudadanas, la violencia dejó de ser una percepción y se ha convertido en una realidad cotidiana.
“No es que yo crea que hay inseguridad, se está viviendo real todos los días; escuchamos de asesinatos de mujeres, que las están matando, las están acosando”, señaló María González, trabajadora.
A estos homicidios se suman 3 mil 359 mujeres víctimas de lesiones dolosas, registro que coloca a Michoacán, estado gobernado por el morenista Alfredo Ramirez Bedolla, en el cuarto lugar nacional. En materia de secuestro, el estado acumula ocho víctimas mujeres, ubicándose en el segundo lugar del país.
El panorama contrasta con el discurso de seguridad del gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, mientras mujeres continúan reclamando mayor protección y atención efectiva ante las denuncias.
“Lo que quiere uno es que nos protejan más y que nos escuchen, porque a algunas no nos escuchan; van y se quejan, ponen una demanda y no hacen caso”, expresó Noemí Cano, trabajadora.
Ante estas cifras, el reclamo hacia Ramírez Bedolla es directo: garantizar condiciones de seguridad para las michoacanas y fortalecer la atención a las víctimas, pues los datos muestran que la violencia contra las mujeres continúa siendo uno de los pendientes que enfrenta su administración.













