Condiciones meteorológicas extremas azotaron a la ciudad de Las Vegas, Nevada, tras el paso del ciclón Vance, el cual provocó intensas ráfagas de viento, la formación de un impresionante muro de polvo y severas inundaciones en diversos sectores del área urbana.
El fenómeno natural generó imágenes de alto impacto que rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostrando cómo una gigantesca nube de polvo, conocida técnicamente como haboob, avanzó sobre la zona metropolitana.
El rápido desplazamiento de la arena redujo drásticamente la visibilidad en calles y autopistas, representando un alto peligro para la circulación de vehículos.
A la par de los intensos vientos, se registraron precipitaciones torrenciales que colapsaron los sistemas de drenaje local, provocando crecidas repentinas y encharcamientos graves sobre arterias viales principales.