Una fuerte ola migratoria ha generado una intensa movilización de los cuerpos de seguridad fronteriza tras registrarse una entrada masiva de personas en un corto periodo. Más de 1,500 migrantes ingresaron a Ceuta, ciudad española ubicada en el norte de África, provenientes de Marruecos a lo largo de los últimos diez días, marcando una de las cifras de arribo más elevadas registradas recientemente en la zona.
El constante flujo marítimo y terrestre hacia la frontera europea provocó que cientos de personas terminaran durmiendo a la intemperie tras ingresar a territorio nacional. Ante el constante arribo y la presión en los límites territoriales, las autoridades locales solicitaron con urgencia el envío de más efectivos policiales y militares para reforzar la vigilancia y garantizar la seguridad en el perímetro fronterizo.