Miles de aficionados se congregaron desde la noche del miércoles y durante las primeras horas de este jueves en las inmediaciones del Zócalo de la Ciudad de México, con la intención de asegurar un lugar en la plaza principal. A pesar de la incertidumbre generada por la presencia de manifestantes y la posibilidad de restricciones de acceso, la afluencia de personas se mantuvo constante, provocando extensas filas que se prolongaron por varias calles del Centro Histórico.
La situación generó momentos de tensión entre los asistentes debido a la falta de información clara y de control en algunos puntos de acceso. Fue hasta cerca de las 10:00 de la mañana cuando se permitió el ingreso parcial al Zócalo, mientras que autoridades y personal de apoyo solicitaban a parte de los asistentes trasladarse a otras zonas, como la Plaza Garibaldi, para evitar aglomeraciones y mantener la seguridad en el área.