El 11.2% de los jóvenes que ingresan a la educación media superior abandona sus estudios, mientras que en el nivel universitario el porcentaje alcanza 10.4%, de acuerdo con datos del INEGI.
La deserción escolar representa un reto para estudiantes y familias, quienes identifican diversos factores que pueden llevar a los jóvenes a dejar las aulas.
Entre las principales razones mencionadas se encuentran la falta de apoyo económico, las largas distancias para llegar a las escuelas y la falta de orientación sobre qué estudiar o a qué dedicarse.
Padres de familia consideran que el abandono de los estudios representa un problema, debido a que la educación puede ampliar las oportunidades para que los jóvenes desarrollen sus capacidades y construyan un proyecto de vida.