La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, enfrenta una nueva controversia tras los audios filtrados en los que se le vincula con reuniones y posibles irregularidades, mientras intenta posicionarse como víctima de un presunto engaño político.
De acuerdo con su versión, desconocía los hechos de violencia en Tecate, así como cualquier posible vínculo relacionado con su entorno cercano.
También aseguró que no tenía claridad sobre la identidad de quienes se presentaron como representantes de agencias de inteligencia de Estados Unidos durante reuniones previas.
La mandataria atribuyó lo ocurrido a una supuesta maniobra orquestada por el exgobernador Jaime Bonilla, con quien mantiene un conflicto político desde hace años.
En conferencia, evitó profundizar en el contenido de los audios y centró la atención en el origen de la grabación, señalando directamente a su adversario político. Asimismo, recordó que su administración investiga un presunto desvío millonario relacionado con un proyecto energético no concluido, lo que, afirma, habría motivado una acción en su contra.
El caso mantiene abierta la confrontación política y el debate público en la entidad.