La marea de sizigia, también conocida como marea viva, es un fenómeno natural que ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, lo que provoca que la fuerza gravitacional sobre los océanos sea mayor y genere cambios más marcados en el nivel del mar.
Esta alineación se presenta durante las fases de luna nueva y luna llena, ocasionando que las mareas altas alcancen niveles más elevados y que las mareas bajas desciendan más de lo habitual. Se trata de un proceso astronómico que ocurre de forma periódica y, por sí solo, no representa un fenómeno extraordinario.
En contraste, las mareas de cuadratura o mareas muertas ocurren cuando el Sol y la Luna forman un ángulo de 90 grados respecto a la Tierra. En estas condiciones, la atracción gravitacional de ambos cuerpos se compensa parcialmente, por lo que la diferencia entre la pleamar y la bajamar es mucho menor.
Además de estas, existen otros tipos de mareas según su comportamiento diario:
- Marea semidiurna: se registran dos mareas altas y dos mareas bajas de características similares durante un mismo día.
- Marea diurna: ocurre una sola pleamar y una sola bajamar cada día.
Especialistas señalan que la marea de sizigia puede favorecer inundaciones costeras si coincide con tormentas, fuertes vientos o oleaje elevado. También puede dejar al descubierto bancos de arena, zonas rocosas y extensiones de playa durante la bajamar. Sin embargo, por sí sola, forma parte del comportamiento natural de los océanos y ocurre de manera cíclica.