La libertad de expresión en México enfrenta un escenario complejo marcado por la violencia contra periodistas y el aumento del acoso judicial.
Especialistas y organizaciones como Artículo 19 advierten que el país se mantiene como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo, pese a no encontrarse en un contexto de guerra.
En lo que va de 2026, al menos siete periodistas han sido asesinados, lo que refleja los riesgos persistentes para el ejercicio informativo. A esta situación se suma el uso de mecanismos legales para presionar o silenciar voces críticas, especialmente desde ámbitos locales de poder.
De acuerdo con registros recientes, el año pasado se documentaron 69 casos de acoso judicial contra la prensa, una tendencia sin precedentes en el país.
Analistas señalan que la libertad de expresión es un pilar fundamental de la democracia, por lo que subrayan la necesidad de fortalecer las instituciones, garantizar la protección de periodistas y evitar cualquier forma de censura o intimidación.