A los diez personajes de Sinaloa mencionados en investigaciones y acusaciones en Estados Unidos se han sumado otros nombres de la política mexicana, derivados de reportes periodísticos y señalamientos públicos.
Entre ellos aparecen los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal, y de Sonora, Alfonso Durazo, quienes, de acuerdo con reportes atribuidos a medios estadounidenses, estarían bajo interés de autoridades de ese país.
Asimismo, uno de los nombres que ha cobrado relevancia es el de Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien se le ha relacionado públicamente con presuntos actos de corrupción, tráfico de influencias y huachicol. Estas acusaciones no equivalen por sí mismas a una determinación judicial.
En medio de este contexto, López Beltrán ha incrementado su actividad política y su presencia dentro de Morena. También permanece como antecedente una carta dirigida a representantes estadounidenses, cuyo tono fue considerado confrontativo por distintos actores políticos.