Un importante descubrimiento histórico se concretó tras la localización de una estructura funeraria de casi seis siglos de antigüedad que permanecía enterrada en óptimas condiciones de conservación.
El hallazgo de los 38 cuerpos pertenecientes a la élite de la cultura chimú se realizó dentro del complejo arqueológico de Chan Chan, en el norte de Perú, permitiendo a los especialistas recuperar un conjunto de entierros acompañados por sus ajuares intactos.
Entre los elementos rescatados por el equipo de arqueólogos destacan tocados, cajas talladas, adornos metálicos y collares elaborados con cuarzo y conchas, objetos que confirman el elevado rango social de los individuos.
Asimismo, los investigadores señalaron que uno de los cuerpos fue depositado en posición extendida, un patrón de enterramiento inusual dentro de este periodo que apunta a un posible ritual de sacrificio o a un estatus excepcional dentro de la estructura jerárquica de la civilización.












