La tensión entre el gobierno federal y TV Azteca volvió a escalar luego de que desde Palacio Nacional mencionara que fue “una opinión” y no un acto de censura el llamado que hizo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum a no ver a la televisora.
Dicha situación fue respondida por la empresa con un mensaje en defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información.
Durante su posicionamiento, la televisora señaló que resulta preocupante que desde el poder se intente influir sobre la manera en que los ciudadanos deciden informarse, asegurando que en una democracia corresponde a la población elegir libremente qué medios consumir y no al gobierno determinarlo.
Asimismo, la empresa sostuvo que sus reportajes y coberturas se basan en hechos documentados, datos públicos y testimonios verificables.
La televisora aseguró que las críticas desde el gobierno surgen debido a que exhiben problemáticas como la falta de resultados en distintos rubros, además de temas relacionados con inseguridad, corrupción y presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Pero es precisamente eso lo que incomoda el que exhibamos la falta de resultados y el mal gobierno que han ejercido”, sentencio el medio de comunicación.
En el mensaje también se retomó el tema de la adquisición de TV Azteca hace más de tres décadas, señalando que se trató de un proceso legal y transparente, ampliamente documentado, por lo que consideraron que revivir ese tema forma parte de una estrategia para desviar la atención de los problemas actuales del país.
Respecto a la libertad de expresión, la empresa afirmó que este derecho no depende de concesiones del Estado ni de permisos gubernamentales, sino que se trata de una garantía fundamental en toda democracia, tanto para los medios de comunicación como para los ciudadanos.
TV Azteca destacó además que, a lo largo de más de 30 años, se ha mantenido como un medio plural donde “caben todas las voces”, recordando incluso que en 2006 dieron espacio al entonces líder opositor Andrés Manuel López Obrador cuando otros medios, aseguraron, le cerraban las puertas.
Finalmente, la televisora dio a conocer sus niveles de audiencia, afirmando que millones de mexicanos continúan consumiendo sus contenidos tanto en televisión como en plataformas digitales, incluso después del llamado realizado desde Palacio Nacional para dejar de ver la señal de la empresa.










