Un violento temporal de precipitaciones mantiene en estado de máxima alerta a varios estados del suroeste de Estados Unidos, provocando el colapso de infraestructura vial, emergencias por desbordamientos y evacuaciones comunitarias de urgencia.
Las alertas meteorológicas se extienden por Arizona, Utah, Colorado, Nevada y Nuevo México, regiones donde los suelos y cuencas se encuentran al límite de su capacidad debido a semanas previas de humedad constante. Las afectaciones más graves se han registrado en Arizona, donde la crecida de los ríos destruyó por completo un puente vial, dejando a decenas de residentes aislados y obligando a los cuerpos de auxilio a realizar rescates acuáticos.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, se prevén acumulaciones adicionales de hasta 10 centímetros de agua, lo que incrementa el riesgo de nuevas inundaciones repentinas y deslaves. Cuadrillas de emergencia y autoridades locales mantienen operativos de evacuación preventiva y monitoreo permanente en las zonas de mayor riesgo.