Las intensas precipitaciones registradas en la capital del país volvieron a generar severas afectaciones en la infraestructura del transporte público, provocando complicaciones para miles de pasajeros. La lluvia volvió a colapsar el Metro de la Ciudad de México, donde se registraron importantes encharcamientos acumulados.
En la estación Acatitla, las inundaciones fueron tan fuertes que algunos usuarios optaron por pagar a terceros para que los cargaran a cuestas y así poder cruzar por las áreas anegadas sin terminar empapados.