Un sismo de magnitud 5.5 golpeó el este de Japón con un epicentro localizado en la prefectura de Ibaraki, a una profundidad aproximada de 50 kilómetros.
Las cámaras al interior de un establecimiento comercial captaron el preciso instante en que la fuerte vibración toma por sorpresa a los clientes y empleados, quienes detienen sus actividades ante el movimiento de los anaqueles y la mercancía.