Las precipitaciones afectaron con mayor dureza a las localidades del valle Isarco, situadas en la provincia de Tirol del Sur, en la región septentrional de Italia, donde los acumulados de agua alcanzaron la cifra récord de hasta 700 milímetros de acumulación, desbordando causes y colapsando drenajes.
Además del enorme volumen de lluvia, la tormenta estuvo acompañada por bolas de hielo que llegaron a medir unos 5 centímetros de diámetro, provocando severos daños materiales en vehículos, viviendas y campos de cultivo.
Los cuerpos de rescate y bomberos desplegaron operativos de emergencia para auxiliar a los residentes atrapados en las zonas bajas, mientras se mantiene el monitoreo de los ríos ante el riesgo de mayores desbordamientos.













