Una intensa precipitación pluvial provocó severas inundaciones y corrientes de agua a alta velocidad en las vías públicas perimetrales al recinto comercial.
El temporal convirtió las arterias viales aledañas al Mercado Central de Acapulco, donde la fuerza del flujo hídrico arrastró refrigeradores, puestos metálicos, mesas y diversa mercancía que se encontraba expuesta en las inmediaciones de los establecimientos.
El repentino incremento en el nivel del agua tomó por sorpresa a locatarios y peatones, quienes intentaron poner a resguardo sus insumos y pertenencias en medio de la corriente.
La acumulación pluvial provocó que decenas de personas quedaran atrapadas de forma momentánea en los pasillos e interiores de los inmuebles, imposibilitadas para cruzar las vialidades debido a la fuerza del torrente y el riesgo de ser arrastradas por la marejada urbana.