Michoacán enfrenta una grave crisis de violencia contra niñas, niños y adolescentes que pone en entredicho las estrategias de seguridad del gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla.
De acuerdo con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), durante 2025, 219 menores fueron víctimas de homicidio doloso en Michoacán, convirtiendo al estado en el primero a nivel nacional en este delito.
La violencia tampoco se limita a los asesinatos. Más de 11 mil menores de entre 0 y 17 años fueron víctimas de algún delito durante el mismo año.
La situación también ha generado preocupación por la vulnerabilidad de los jóvenes frente a la delincuencia. Guadalupe Zamudio, trabajadora michoacana señaló:
“Ganan el dinero fácil, ya dejan la escuela por cualquier cantidad y ya hacen lo que quieren; son jóvenes vulnerables a caer en la delincuencia”.
Otro problema es el posible reclutamiento de menores por grupos delictivos. Francisco Villaseñor, trabajador moreliano advirtió:
“Es preocupante por el hecho de que son niños los que están haciendo esos desmadres. La delincuencia organizada está buscando niños que cometen cualquier delito”.
A esto se suma que 40 menores están relacionados con delitos de alto impacto, entre ellos homicidio, secuestro y extorsión. De ellos, 21 permanecen en internamiento preventivo y 19 enfrentan sus procesos en libertad bajo medidas cautelares.
Las cifras representan un fuerte llamado de atención para el gobierno de Bedolla: 219 menores asesinados y más de 11 mil víctimas de delitos exhiben una realidad que contrasta con el discurso de seguridad de la administración estatal.













