Por si Rocha y el senador pensaban entregarse en Estados Unidos, desde Palacio Nacional les enviaron una advertencia clara: ellos y otros acusados ya tienen ficha roja de Interpol. Es decir, si salen del país podrían ser detenidos en cualquier nación miembro.
Lo preocupante es que el propio gobierno reconoce que no los está arrestando en México, pese a formar parte de Interpol. La señal es contradictoria: afuera sí los detienen, aquí no.
Todo apunta a que no quieren más narcopolíticos mexicanos declarando en tribunales de Nueva York, mientras buscan que el almirante vinculado al huachicol, actualmente en Argentina, regrese a México sin revelar información.