La cifra de personas fallecidas tras el choque de dos trenes de alta velocidad registrado este miércoles en la provincia de Toledo, España, aumentó a 64, mientras continúan las labores de rescate y atención a los pasajeros afectados.
El accidente ocurrió alrededor de las 08:54 horas, en las inmediaciones de Urda, cuando un tren AVE de Renfe, que cubría la ruta Madrid-Sevilla, impactó por detrás contra un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido sobre las vías.
El siniestro provocó que varios vagones se descarrilaran, algunos de los cuales terminaron fuera de la vía y en un terraplén, complicando las labores de rescate. En ambos trenes viajaban alrededor de 544 pasajeros, incluido un bebé.
Los cuerpos de emergencia desplegaron un amplio operativo en la zona, con bomberos, servicios sanitarios, Protección Civil y otros equipos especializados. Además, el Gobierno de Castilla-La Mancha activó el plan territorial de emergencia y solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía permanece interrumpida debido al accidente y a las labores que se realizan en la zona.
Mientras continúan los trabajos para localizar y rescatar a las víctimas, las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las circunstancias que provocaron la colisión. Entre las primeras hipótesis se analiza un posible fallo relacionado con la señalización y la operación ferroviaria, aunque todavía no existe una conclusión definitiva sobre las causas.
La emergencia ocurre apenas unos meses después de otro grave accidente ferroviario registrado en España, ocurrido en enero de este año en Adamuz, Córdoba.