En Puerto Vallarta, Jalisco, un equipo de contención intentó asegurar a un cocodrilo hembra de casi tres metros de longitud que se encontraba desplazándose cerca de espacios peatonales.
Durante la intervención, las maniobras para sujetar la mandíbula del reptil provocaron su reacción defensiva, por lo que el ejemplar comenzó a dar giros de alta intensidad sobre el suelo hasta zafarse y huir hacia la zona acuática.
Pese al fallido intento inicial que generó zozobra entre los asistentes, las maniobras de auxilio continuaron en el área hasta lograr su captura y posterior reubicación en un hábitat seguro fuera del perímetro urbano.












