Un ex trabajador de moteles en México desató polémica y preocupación en redes sociales luego de asegurar que algunos establecimientos colocaban cámaras ocultas en distintas partes de las habitaciones para grabar a los clientes sin su consentimiento.
De acuerdo con información el hombre compartió supuestos detalles sobre los sitios donde eran escondidos estos dispositivos, señalando que podían estar ocultos en objetos cotidianos como televisores, detectores de humo, enchufes eléctricos, relojes, barras de cortinas, falsos cuadros satirizantes de los baños, etc.
Asimismo, explico que los videos son editados y vendidos en tianguis de películas piratas y plataformas de contenido para adultos.
Las declaraciones rápidamente se viralizaron en plataformas digitales, generando preocupación entre usuarios, quienes comenzaron a debatir sobre la privacidad y seguridad dentro de este tipo de establecimientos.
