Francia vive uno de los incendios forestales más graves del año, luego de que un voraz fuego consumiera más de 10 mil hectáreas de bosque en la península de Cap Ferret, ubicada en el suroeste del país.
Ante el avance de las llamas, miles de personas fueron evacuadas de la zona como medida preventiva, mientras decenas de bomberos trabajan de manera ininterrumpida para intentar contener el incendio.
De acuerdo con los primeros reportes, el siniestro ha destruido 80 viviendas, de las cuales alrededor de 50 quedaron completamente calcinadas. Además, las autoridades advirtieron que el fuego amenaza con bloquear la única vía de salida de la península, lo que ha complicado las labores de evacuación y respuesta.
Debido a la magnitud de la emergencia, los gobiernos de Francia y España solicitaron apoyo a la Unión Europea para reforzar las tareas de combate al incendio con más personal y equipo especializado.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la zona y continúan trabajando para proteger a la población y evitar que el fuego siga extendiéndose.