Estados Unidos endureció su postura comercial hacia México al condicionar el respaldo al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a que el país demuestre ser un socio confiable.
Durante su visita a México, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, reiteró la postura del presidente Donald Trump y anunció la aplicación de un arancel del 10% a productos relacionados con violaciones a la legislación contra el trabajo forzado.
En respuesta, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que más del 80% de las exportaciones mexicanas continúan protegidas por el T-MEC, por lo que el tratado sigue siendo un pilar para la relación comercial entre ambos países.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión de Washington sobre temas comerciales, laborales y de seguridad, lo que podría influir en las futuras negociaciones bilaterales y en la estabilidad del acuerdo comercial de Norteamérica.