Donald Trump volvió a colocar a México en el centro del debate sobre seguridad y narcotráfico al afirmar que su gobierno actuará contra el 40 por ciento del fentanilo que, según dijo, continúa ingresando a territorio estadounidense. El mandatario también aseguró que los grupos criminales y los llamados "narcopolíticos" operan de manera conjunta, endureciendo así su postura respecto a la situación de seguridad en el país vecino.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente atención sobre funcionarios y figuras políticas mexicanas señaladas por Washington. Mientras algunos nombres ya enfrentan restricciones migratorias y bloqueos financieros, persisten cuestionamientos sobre quiénes podrían ser los próximos en la mira de las autoridades estadounidenses. El tema ha generado expectativa tanto en México como en Estados Unidos, donde el combate al tráfico de fentanilo se mantiene como una de las principales prioridades de la agenda bilateral.