Dos lápices de madera por alumno. Ese fue el “apoyo” que el diputado local de Morena, Claudio Alberto de Leija Hinojosa, presumió durante una visita a una escuela primaria de Ciudad Madero, Tamaulipas con motivo del inicio del ciclo escolar 2026-2027.
El legislador presumió en sus redes sociales fotografías y un video del momento en que entregaba los útiles escolares a los estudiantes, acompañando la publicación con una frase de la película En busca de la felicidad: “Esta pequeña parte de mi vida se llama felicidad”.
Sin embargo, lejos de generar reconocimiento, la publicación rápidamente se convirtió en blanco de críticas, cuestionamientos y burlas.
Usuarios de redes sociales señalaron que entregar únicamente un par de lápices por estudiante resulta un apoyo mínimo frente a los gastos que representa el regreso a clases para las familias y las necesidades que enfrentan numerosas escuelas.
La polémica también surgió por la decisión del diputado de convertir la entrega de dos lápices en un acto que posteriormente fue difundido en redes sociales como una acción de apoyo a los estudiantes.
Incluso hubo quienes recurrieron a la ironía para relacionar el episodio con la llamada “austeridad republicana”, cuestionando si ese tipo de acciones son suficientes para presumir respaldo a la comunidad estudiantil.
Así, lo que buscaba presentarse como un gesto de apoyo terminó colocando al legislador tamaulipeco en el centro de los cuestionamientos, pues para los usuarios el problema no fue únicamente el tamaño del apoyo, sino la forma en que se presumió como un logro una entrega de apenas dos lápices por alumno.
El episodio se convirtió rápidamente en tema de conversación en redes sociales, donde el gesto que pretendía ser presentado como un apoyo para los estudiantes terminó generando una ola de cuestionamientos hacia el diputado tamaulipeco.