Terry Cole, director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), volvió a poner sobre la mesa los presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y grupos del crimen organizado. En una conversación con la cadena Univisión, el funcionario estadounidense aseguró que servidores públicos de alto nivel en México trabajan presuntamente con organizaciones criminales.
De acuerdo con Cole, estos supuestos nexos involucrarían particularmente al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las declaraciones reavivan el debate sobre la posible infiltración del narcotráfico en estructuras gubernamentales, aunque se trata de señalamientos que deberán ser respaldados por investigaciones y pruebas formales de las autoridades correspondientes.












