Las intensas lluvias desencadenaron un desbordamiento acelerado en los manantiales de Oum Er-Rbia, cerca de Khenifra, en la región de las montañas del Atlas en Marruecos, donde torrentes de agua descendieron a gran velocidad por el relieve rocoso arrasando con todo a su paso.
La imponente fuerza de la corriente impactó de forma directa la infraestructura turística de la zona, colapsando andadores, locales y estructuras de descanso instaladas en los márgenes del cuerpo de agua.
El repentino aumento del volumen hídrico encendió las alarmas entre habitantes y turistas de la región, mientras los cuerpos de auxilio monitorean los niveles del río para prevenir posibles riesgos en las localidades situadas río abajo.












