Mientras pacientes enfrentaban la falta de medicamentos en hospitales públicos, una investigación periodística puso bajo la lupa contratos otorgados durante los últimos años a empresas de reciente creación y perfiles presuntamente vinculados con círculos de poder.
De acuerdo con la investigación “La Red del Malestar”, realizada por Ricardo Raphael, algunas adjudicaciones directas habrían registrado sobreprecios de hasta 885 por ciento, situación que contrasta con el discurso oficial de combatir la corrupción dentro del sistema de salud.
El trabajo periodístico cuestiona los mecanismos utilizados para asignar contratos y plantea interrogantes sobre la transparencia en el manejo de los recursos públicos.
Mientras miles de pacientes denunciaban dificultades para acceder a medicamentos y tratamientos, diversas empresas habrían conseguido contratos mediante procedimientos que ahora son objeto de escrutinio.
La investigación reabre el debate sobre si la corrupción en el sector salud realmente disminuyó o simplemente cambió de manos.












