Familias que llevan hasta dos décadas pagando créditos del Infonavit denuncian que sus viviendas presentan daños estructurales y se encuentran en condiciones que ponen en riesgo su seguridad.
El caso de Claudia refleja la problemática de decenas de trabajadores que han cumplido durante años con descuentos vía nómina, pero que hoy enfrentan casas deterioradas, grietas y problemas que comprometen su patrimonio.
Mientras los derechohabientes exigen soluciones y viviendas dignas, también han surgido cuestionamientos sobre el crecimiento patrimonial de Octavio Romero Oropeza, director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), quien ha sumado casas y terrenos a sus bienes personales.
La situación coloca nuevamente al instituto bajo la lupa, entre las denuncias de familias que aseguran haber pagado durante años por un hogar seguro y la exigencia de transparencia sobre el manejo de los recursos destinados a garantizar vivienda digna.












