El hecho ocurrió en la localidad de Nordelta, ubicada en la región del Gran Buenos Aires, en Argentina, donde la agresión hacia los ejemplares silvestres generó consternación e indignación inmediata entre la comunidad local.
El habitante, quien vestía ropa de dormir al momento de empuñar la pistola, encaró a los animales en la zona ajardinada de su domicilio y comenzó a realizar las anotaciones de disparo a corta distancia.
Tras escuchar los detonaciones, vecinos de la urbanización documentaron lo sucedido y acudieron ante las autoridades competentes para formalizar las denuncias penales correspondientes por los delitos de maltrato animal y portación ilícita de armamento.












