Un avión de combate perteneciente a la Marina de los Estados Unidos, sufrió un fuerte percance y cayó en una zona serrana ubicada al sureste de Seattle mientras realizaba maniobras de entrenamiento programadas.
Afortunadamente, el piloto de la unidad aérea consiguió activar su sistema de eyección momentos antes del fuerte impacto sobre el terreno. El siniestro generó un incendio forestal que se propagó rápidamente por la vegetación.