El caso de Nohemí, una niña de 11 años que fue ingresada a un hospital de Matamoros con un embarazo de aproximadamente cinco meses, ha generado indignación y llamados para esclarecer los hechos y garantizar la protección integral de la menor.
La niña fue trasladada el pasado 5 de agosto al Hospital General, donde recibió atención médica debido a complicaciones relacionadas con el embarazo, considerado de alto riesgo. Tras la detección del caso, se activaron los protocolos correspondientes y se dio aviso a las autoridades.
De acuerdo con declaraciones de la madre, la menor habría señalado a tres hombres de su entorno como posibles responsables del embarazo. Sin embargo, hasta el momento no existe una determinación judicial que establezca la responsabilidad de alguna persona, por lo que las investigaciones continúan.
En las últimas horas, autoridades y personal médico autorizaron la interrupción del embarazo, tomando en consideración las condiciones de salud de la niña. De acuerdo con reportes difundidos este martes, Nohemí se encuentra estable y permanece bajo atención médica.
El caso también ha sido señalado por el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, que advirtió que un embarazo en una niña de esta edad debe ser investigado como un posible caso de violencia sexual.
El organismo enfatizó que “no estamos frente a una relación de pareja ni ante un embarazo que pueda ser normalizado”, sino ante un posible caso de violencia sexual contra una niña, por lo que llamó a las instituciones a garantizar su protección y el respeto a sus derechos.
Respecto a la interrupción del embarazo, SIPINNA señaló que cualquier determinación debe considerar como prioridad el interés superior de la niñez y la protección integral de la menor, además de sustentarse en valoraciones médicas especializadas y contar con información clara y accesible, así como acompañamiento psicológico y jurídico.
Mientras tanto, las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las circunstancias en las que ocurrió el embarazo y establecer, conforme avance el proceso, si existe responsabilidad penal de alguna persona.
El caso ha generado indignación entre familiares y ciudadanos, quienes han exigido justicia, protección para la menor y el esclarecimiento de los hechos.