Ante la falta de medicamentos para tratar su diabetes, un paciente se encadenó durante varias horas a las puertas del Centro de Salud de la ranchería Nicolás Bravo, en Jalpa de Méndez, Tabasco, para exigir una solución al desabasto que, afirmó, se prolongaba desde hacía aproximadamente tres meses.
El afectado, identificado como Rigoberto Narváez, llegó durante la madrugada del lunes 14 de septiembre y colocó un candado en su cuerpo como medida de protesta, al señalar que necesita un tratamiento permanente para mantener controlada su enfermedad.
De acuerdo con su testimonio, los medicamentos que requiere tienen un costo superior a los 2 mil pesos, cantidad que le resulta difícil cubrir de manera constante, por lo que acudió a la unidad médica del IMSS-Bienestar para solicitar el suministro correspondiente.
Tras varias horas de protesta, policías, representantes de la Jurisdicción Sanitaria y personal del IMSS-Bienestar acudieron al lugar para dialogar con el paciente. Narváez aseguró que finalmente se consiguió su tratamiento, aunque aclaró que los fármacos no estaban disponibles directamente en el centro de salud.
El hombre también explicó que decidió retirar temporalmente su protesta luego de presentar malestares físicos por permanecer expuesto al sol y sin haber ingerido alimentos.
Además del abasto de medicamentos, el paciente solicitó la reinstalación de una doctora que anteriormente brindaba atención en la comunidad. Según señaló, la médica ofrecía un servicio adecuado y presuntamente fue retirada luego de reportar irregularidades relacionadas con la falta de medicinas.
Hasta ahora, las autoridades no han emitido información oficial sobre una solución definitiva al desabasto ni respecto a la situación laboral de la doctora cuya reinstalación fue solicitada.













