Ante un sismo, incendio, inundación u otra situación que obligue a salir de casa, contar con una mochila de emergencia puede facilitar la atención de las necesidades básicas durante las primeras horas de una contingencia.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda preparar estos artículos con anticipación y mantener la mochila en un sitio visible y de fácil acceso. Además, su contenido debe adaptarse a las necesidades particulares de cada integrante de la familia.
Entre los elementos que no deberían faltar se encuentran:
- Agua embotellada, de preferencia sin gas.
- Alimentos no perecederos, como productos enlatados fáciles de abrir.
- Linterna con pilas de repuesto, especialmente ante posibles cortes de energía.
- Radio portátil, para mantenerse informado mediante las indicaciones de las autoridades.
- Botiquín de primeros auxilios.
- Silbato, que puede utilizarse para pedir auxilio en caso de quedar atrapado.
- Documentos importantes, protegidos en una bolsa hermética o almacenados en una memoria USB.
- Copias de llaves de la vivienda, automóvil u otros espacios necesarios.
- Ropa adicional, incluyendo una cobija, impermeable o calzado extra.
- Medicamentos de uso habitual, además de artículos específicos para bebés, adultos mayores o personas que requieran cuidados especiales.
- Dinero en efectivo, debido a que algunos servicios bancarios podrían no estar disponibles durante una emergencia.
- Artículos de higiene personal.
También es recomendable incluir un directorio con números de familiares y servicios de emergencia. Si hay mascotas en casa, la mochila debe contemplar sus necesidades, como alimento y otros artículos indispensables.
La recomendación de Protección Civil es que los suministros permitan cubrir las necesidades básicas durante las primeras 72 horas posteriores a una emergencia, periodo en el que la ayuda podría tardar en llegar.
Más que llenar la mochila de objetos, la clave es mantenerla organizada, ligera y lista para tomarla rápidamente en caso de evacuación. También conviene revisar periódicamente los alimentos, medicamentos, baterías y demás productos para sustituir los que hayan caducado.










