Skip to main content

Ameba “comecerebros”: estos son los síntomas y cómo prevenir la infección

La presencia de Naegleria fowleri en un lago de Mérida encendió las alertas. Conoce los síntomas de la infección y las medidas para reducir el riesgo.

Ameba “comecerebros”: estos son los síntomas y cómo prevenir la infección

La presencia de Naegleria fowleri, conocida popularmente como la “ameba comecerebros”, en un lago artificial de Mérida encendió las alertas sanitarias luego de que un hombre muriera a causa de una infección provocada por este microorganismo. Las autoridades también mantienen bajo vigilancia epidemiológica a personas que estuvieron en contacto con el cuerpo de agua.

La Naegleria fowleri vive principalmente en tierra y agua dulce templada, como lagos, ríos, estanques y aguas termales. La infección es muy poco frecuente y ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz; no se adquiere por beber agua ni se transmite de una persona a otra.

¿Cuáles son los síntomas?

La infección puede provocar meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), una enfermedad cerebral poco común y casi siempre mortal. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los primeros síntomas pueden aparecer aproximadamente cinco días después de la exposición, aunque el periodo puede variar entre uno y 12 días.

Los primeros síntomas incluyen:

  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre.
  • Náuseas.
  • Vómitos.

Conforme la enfermedad avanza pueden presentarse rigidez en el cuello, confusión, falta de atención al entorno, convulsiones, alucinaciones y coma. Debido a que la infección puede avanzar rápidamente, los CDC recomiendan buscar atención médica inmediata ante la aparición repentina de estos síntomas, especialmente después de haber estado en agua dulce templada.

¿Cómo se puede prevenir?

El riesgo de infección es muy bajo, pero existen medidas para reducirlo cuando se realizan actividades en agua dulce templada. Los CDC recomiendan mantener la cabeza fuera del agua en aguas termales, taparse la nariz o utilizar una pinza nasal al saltar o bucear y evitar remover el sedimento en aguas poco profundas, donde la ameba puede encontrarse con mayor facilidad.

También es importante tener precaución al realizar lavados nasales o de los senos paranasales. Para estas prácticas se debe utilizar agua destilada, esterilizada o agua de la llave que haya sido hervida y posteriormente enfriada.

En el caso de Mérida, las autoridades confirmaron la presencia de Naegleria fowleri en un lago artificial y mantienen vigilancia sobre personas que tuvieron contacto con ese cuerpo de agua. Hasta el 16 de septiembre, reportes locales señalaron que alrededor de 240 personas continuaban bajo seguimiento epidemiológico.

CONTENIDO RELACIONADO