La venta de medicamentos robados representa un riesgo para la salud de la población, debido a que estos productos pueden comercializarse fuera de los establecimientos y canales autorizados.
De acuerdo con autoridades federales encargadas de la protección contra riesgos sanitarios, es común que este tipo de fármacos sean ofrecidos a través de redes sociales, sitios de internet, tianguis e incluso plataformas de comercio electrónico.
La situación genera preocupación entre ciudadanos, quienes consideran que algunas personas pueden aprovecharse de la necesidad o vulnerabilidad de quienes buscan medicamentos a precios más accesibles.
Al adquirir productos fuera de los canales establecidos, los consumidores pueden desconocer su procedencia, las condiciones en las que fueron almacenados o si cumplen con los controles sanitarios correspondientes.
Por ello, las autoridades recomiendan evitar comprar medicamentos en sitios informales o a vendedores que no puedan comprobar su procedencia.












