Un fenómeno geológico de gran magnitud ha encendido las alarmas en el continente asiático. Una fuerte erupción registró el volcán Kanlaon, ubicado en la isla de Negros, en Filipinas, generando de manera inmediata una enorme columna de ceniza que se elevó entre los 2 y 3 kilómetros por encima de la estructura del cráter.
Ante la peligrosidad del evento, las autoridades correspondientes mantienen activo el nivel de alerta 2 en la región, lo que significa formalmente que el coloso presenta una actividad interna inestable y que persiste la posibilidad de que ocurran más erupciones explosivas de forma repentina.