Un episodio de precipitaciones extremas provocó severas inundaciones en la localidad de Lunel, ubicada en el sur de Francia, generando anegamientos de gran magnitud en sectores urbanos y habitables.
El repentino incremento en los niveles del agua rebasó los sistemas de drenaje municipal, obligando a las corporaciones de protección civil a activar protocolos de emergencia para resguardar a la población afectada.
Ante el riesgo inminente en zonas bajas, las autoridades locales coordinaron el desalojo preventivo de al menos 23 residentes cuyas viviendas resultaron alcanzadas por las corrientes.
Asimismo, los cuerpos de seguridad cerraron la circulación en 24 avenidas y carreteras principales para evitar emergencias vehiculares debido al colapso de la red vial e inestabilidad del suelo.













