El nuevo embajador de México en el Reino Unido, Alejandro Gertz Manero, hizo públicos los detalles de su patrimonio tras haber evitado por años presentar su declaración correspondiente, un requisito marcado por la ley para los servidores públicos. El funcionario argumentaba que transparentar sus bienes vulneraba su seguridad y la de su familia ante las condiciones de violencia en el país.
Gertz Manero, quien ha desempeñado diversos cargos en la administración pública desde 1961, justificaba su omisión señalando que la difusión de su capacidad económica incrementaba el riesgo a su integridad personal, sin que las autoridades correspondientes aplicaran sanciones por dicha falta.
La documentación finalmente presentada revela que el diplomático posee diez casas, un edificio de 5 mil metros cuadrados, un departamento, terrenos ubicados en México, Europa y Estados Unidos, así como una propiedad en Madrid adquirida en 2013 por un millón de euros.
El reporte patrimonial también incluye automóviles de colección uno de ellos pagado al contado durante su gestión como Fiscal General de la República, además de relojes, joyas y múltiples cuentas bancarias nacionales e internacionales. Diversos análisis señalan que el acumulado de sus ingresos como funcionario contrasta con la dimensión de la riqueza reportada, sobre la cual existen dudas respecto a si fue declarada en su totalidad.