El costo de los alimentos podría continuar bajo presión durante 2026 y 2027 ante el incremento de los energéticos, los conflictos armados y los posibles efectos de un episodio excepcional de El Niño, factores que podrían elevar los gastos de producción, transporte y distribución a nivel internacional.
De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, los precios de la energía podrían aumentar hasta 32 por ciento durante 2026, mientras que los fertilizantes registrarían un incremento de 14 por ciento, situación que podría trasladarse a diferentes eslabones de la cadena alimentaria.
El organismo también advirtió que una nueva escalada de los conflictos en Medio Oriente podría provocar un incremento adicional en los precios de los alimentos. En un escenario de reanudación de las hostilidades, el precio del petróleo Brent podría alcanzar los 105 dólares por barril durante 2027.
A esto se suman los posibles efectos de El Niño, fenómeno que puede modificar los patrones de lluvia y temperatura y afectar la producción agrícola en distintas regiones del mundo, reduciendo la oferta de algunos productos y generando presiones sobre sus precios.
Para México, el impacto dependerá también de factores como el tipo de cambio, la producción nacional, las importaciones y las condiciones del mercado interno. La información disponible no establece un aumento general de 18 por ciento para la canasta alimentaria mexicana, por lo que esa cifra no debe interpretarse como una proyección específica para los consumidores del país.