El panorama político comienza a complicarse para el oficialismo. Mientras Adán Augusto López enfrenta crecientes cuestionamientos, la salida del senador Enrique Inzunza de la bancada de Morena abrió un nuevo frente que podría dificultar la construcción de acuerdos para aprobar las reformas pendientes en el Senado.
Desde hace más de 100 días, Inzunza es señalado por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico y con el Cártel de Sinaloa, situación que ha incrementado la presión política en su contra.
De acuerdo con el planteamiento, Morena y el Gobierno federal habrían tomado distancia del senador, dejando atrás los mensajes de respaldo. Incluso, legisladores de su propio partido le habrían sugerido solicitar licencia, en medio de un escenario en el que su permanencia dentro del grupo parlamentario comenzó a generar mayores tensiones.
En la carta en la que anunció su salida de la bancada morenista para declararse senador independiente, Inzunza aseguró haber sido traicionado. Además, dejó entrever que, a su consideración, el verdadero objetivo de las investigaciones de Estados Unidos sería el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin mencionarlo directamente, el senador escribió que “no se precisa mucha perspicacia para saber que es otro alguien que posee el mayor liderazgo moral y político de la nación el objetivo final de esta embestida”.
La salida de Inzunza complica los números de Morena
La ruptura tuvo consecuencias inmediatas para el oficialismo en el Senado. Con la salida de Inzunza, Morena y sus aliados enfrentan un escenario más complejo para mantener la mayoría calificada necesaria en determinadas votaciones.
Por ello, existe interés en que la suplente de la senadora con licencia Verónica del Carmen Díaz rinda protesta lo antes posible, con el objetivo de fortalecer nuevamente los números de la bancada y sus aliados.
Aunque Morena conserva la mayoría junto con el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, el margen político enfrenta nuevas presiones.
Dentro del oficialismo existe preocupación de que, tras la salida de Inzunza, algunos votos puedan encarecerse políticamente y obligar a nuevas negociaciones para alcanzar los acuerdos necesarios.
El antecedente de la familia Yunes permanece presente. En su momento, se llevó a cabo una intensa operación política para conseguir votos clave, con los que posteriormente avanzó la reforma judicial y se concretó la renovación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.