Una intensa actividad geológica movilizó a los sistemas de monitoreo tras registrarse un súbito incremento en la energía de un coloso activo.
El evento ocurrió durante la tarde de este 13 de septiembre, en punto de las 17:10 horas, cuando el volcán Sakurajima, ubicado en la prefectura de Kagoshima sobre la isla de Kyūshū, en Japón, entró en erupción y comenzó a expulsar material incandescente desde su estructura.
De acuerdo con los reportes vulcanológicos, la explosión principal generó una densa columna eruptiva que alcanzó los 2,400 metros de altura, nublando el cielo en las zonas aledañas.
Las autoridades científicas confirmaron que el coloso ha mantenido un comportamiento inestable, sumando hasta el momento tres explosiones continuas cuyas emisiones de ceniza y gases han superado la barrera de los 2,000 metros de altitud, por lo que se mantiene la vigilancia en la región.