La violencia en la región de Tierra Caliente, en Michoacán, ha dejado un saldo de 893 personas desplazadas en un periodo de 50 días, de acuerdo con el Observatorio Regional de Seguridad Humana.
Habitantes del Valle de Apatzingán han abandonado sus hogares para evitar quedar en medio del fuego cruzado y explosiones derivadas de disputas territoriales entre grupos antagónicos.
Las comunidades afectadas por este fenómeno son: El Guayabo, Cueramato, Cueramatillo, El Mezquital, Holanda y Los Laurales, donde familias completas han tenido que salir de manera forzada.
El desplazamiento inició el 6 de mayo y se extendió hasta el 19 de junio, según el Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán.
Activistas han señalado la falta de aplicación del reglamento de seguridad ante desplazamiento forzado, acusando omisión por parte del gobierno estatal encabezado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Ante la falta de apoyo institucional, ciudadanos han comenzado a organizar colectas para ayudar a las personas afectadas, en espera de una respuesta por parte de las autoridades estatales a cargo del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.