Dolly Parton, una de las figuras más reconocidas de la música country, también dejó una importante huella en Hollywood a lo largo de su carrera. La artista estadounidense debutó en el cine en 1980 con “9 to 5”, donde compartió créditos con Jane Fonda y Lily Tomlin. Además de actuar como Doralee Rhodes, Parton escribió e interpretó el tema principal de la película, canción que recibió una nominación al Oscar como Mejor Canción Original.
Dos años después, protagonizó junto a Burt Reynolds “The Best Little Whorehouse in Texas”, donde interpretó a Mona Stangley. La cinta fue un éxito comercial y le valió una nominación al Globo de Oro como Mejor Actriz en una película de comedia o musical. La producción también quedó ligada a “I Will Always Love You”, una de las canciones más famosas de Parton, que posteriormente alcanzaría fama mundial en la voz de Whitney Houston.
En 1984, Parton compartió pantalla con Sylvester Stallone en “Rhinestone”, una comedia musical en la que interpretó a una cantante de country que intenta convertir a un taxista de Nueva York en una estrella. Aunque la película no tuvo una buena recepción crítica, dejó canciones importantes en la trayectoria de la artista. Sin embargo, uno de sus papeles más recordados llegó en 1989 con “Magnolias de acero”, donde interpretó a Truvy Jones y compartió elenco con Sally Field, Shirley MacLaine, Olympia Dukakis, Daryl Hannah y Julia Roberts.
Parton continuó su carrera cinematográfica en 1992 con “Straight Talk”, donde dio vida a Shirlee Kenyon, una mujer que inesperadamente se convierte en conductora de un programa de radio. Un año después apareció como ella misma en “The Beverly Hillbillies”. Así, además de su enorme legado musical, Dolly Parton dejó una filmografía que le permitió demostrar su talento frente a las cámaras y trabajar junto a algunas de las figuras más importantes de Hollywood.













