Aunque la temporada de huracanes se acerca a su etapa final, todavía faltan varias semanas para su cierre oficial y podrían formarse más ciclones tropicales en el océano Pacífico y el Atlántico. En Michoacán, la atención se mantiene sobre la evolución de estos fenómenos, debido a las lluvias y los riesgos que pueden representar para la población.
De acuerdo con el calendario oficial, la temporada de ciclones tropicales concluirá el próximo 30 de noviembre, tanto en el Pacífico como en el Atlántico. Esto significa que, al 13 de octubre, restan 48 días para el cierre previsto, periodo durante el cual las condiciones atmosféricas todavía podrían favorecer la formación de nuevos sistemas.
Para 2026, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó entre 18 y 21 ciclones tropicales en el océano Pacífico y de 11 a 15 en el Atlántico. Estas cifras corresponden a estimaciones para toda la temporada y no significan que todos los sistemas vayan a convertirse en huracanes o impactar directamente en territorio mexicano.
Uno de los fenómenos que mantiene la atención en el Pacífico es la tormenta tropical Trudy, que se formó este martes. El Centro Nacional de Huracanes informó que el sistema podría intensificarse rápidamente y recomendó a los habitantes del suroeste y centro-occidente de México seguir su evolución. Para Michoacán, es importante vigilar los avisos meteorológicos ante la posibilidad de cambios en las condiciones del tiempo.
Aunque el cierre de la temporada de ciclones está previsto para finales de noviembre, esto no significa que las lluvias terminarán automáticamente en esa fecha. La interacción de distintos sistemas meteorológicos puede mantener las precipitaciones en varias regiones del país, por lo que se recomienda seguir los reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el SMN y Protección Civil.
Por ello, las próximas semanas seguirán siendo importantes para el monitoreo de los ciclones tropicales. En Michoacán, especialmente en las zonas costeras y regiones propensas a inundaciones o deslaves, la población debe mantenerse informada y atender las recomendaciones oficiales, ya que la trayectoria e intensidad de estos fenómenos pueden cambiar.