A través de redes sociales comenzaron a circular diversos videos en los que se observa un cielo cubierto de nubes aborregadas en la costa de Michoacán. Las imágenes generaron múltiples reacciones entre los usuarios, quienes retomaron la creencia popular de que este fenómeno podría anunciar un sismo. Entre los comentarios se leía: "Mi abuela decía que cuando el cielo se ve así, por lo general tiembla" y "Esas son señales de un temblor".
Sin embargo, especialistas aseguran que este fenómeno NO tiene relación con la actividad sísmica.
Estas formaciones, conocidas científicamente como Altocumulus floccus, se caracterizan por su apariencia de pequeños cúmulos que recuerdan la lana de un borrego. Se forman entre los 2 mil y 6 mil metros de altitud debido a cambios en la temperatura, la humedad y las corrientes de aire en la atmósfera.
Aunque la creencia popular ha persistido durante años, hasta el momento no existe evidencia científica que demuestre que las nubes aborregadas puedan predecir un sismo.
Investigaciones y especialistas en geofísica han señalado que los terremotos se originan por el movimiento de las placas tectónicas, un proceso que ocurre a varios kilómetros bajo la superficie y que no guarda relación con las condiciones meteorológicas.
De hecho, este tipo de nubes suele ser un indicador de inestabilidad atmosférica y, en algunos casos, puede anticipar cambios en el estado del tiempo o la llegada de lluvias, pero no movimientos telúricos.
Por ello, los expertos recomiendan informarse únicamente a través de fuentes oficiales y evitar difundir información falsa o alarmista sobre supuestas señales que anuncian un terremoto.
