El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad histórica entre octubre y diciembre de 2026, de acuerdo con las últimas proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
La agencia detectó anomalías superiores a 3 grados Celsius en las temperaturas del Pacífico ecuatorial, mientras que en zonas profundas del océano se registran valores de más de 10 grados por encima del promedio, condiciones que favorecen el desarrollo de un evento extremadamente fuerte.
NOAA elevó hasta 75 por ciento la probabilidad de que este episodio se convierta en uno de los más intensos desde que existen registros. Sin embargo, especialistas aclaran que esto no significa necesariamente una catástrofe, aunque sí podría alterar de manera importante los patrones climáticos.
¿Qué efectos tendría en México?
De acuerdo con proyecciones citadas por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Servicio Meteorológico Nacional, los efectos podrían variar según la región:
- Noviembre de 2026: lluvias por encima del promedio en algunas zonas del norte y occidente.
- Diciembre: frentes fríos más prolongados y posibles lluvias superiores a lo normal en regiones del norte y occidente.
- Enero a marzo de 2027: condiciones más secas en partes del centro, sur y sureste.
- Febrero a junio de 2027: mayor riesgo de incendios forestales por sequedad y temperaturas elevadas.
- Abril a junio de 2027: disminución de lluvias y mayor posibilidad de sequía en el centro, sur y sureste del país.
Aunque los efectos no serán iguales en todo el territorio nacional, autoridades y especialistas mantienen vigilancia ante un fenómeno que podría modificar significativamente el clima durante el otoño, invierno y primavera próximos.













