El fenómeno de El Niño está ganando fuerza en el Pacífico y podría convertirse en uno de los eventos más intensos registrados, de acuerdo con los pronósticos más recientes. La NOAA señala que existe una probabilidad superior al 90% de que se presente un El Niño muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027, mientras que modelos especializados apuntan a que podría alcanzar su mayor intensidad entre octubre y enero.
La señal de calentamiento ya es evidente en el Pacífico ecuatorial. La NOAA reportó en agosto anomalías superiores a 2 °C en las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial oriental, mientras que el índice Niño-3.4 registró en julio una anomalía de +1.4 °C. Además, el organismo estima que el episodio podría competir con los eventos más fuertes de los registros históricos.
Para México, la llegada de un El Niño fuerte puede traducirse en cambios importantes en el comportamiento de las lluvias y las temperaturas. Durante el invierno, este fenómeno suele favorecer una mayor cantidad de precipitaciones en algunas zonas del norte y noroeste del país, mientras que en regiones del sur puede presentarse una disminución de las lluvias. También puede modificar la entrada de frentes fríos y generar periodos de temperaturas más bajas en distintas zonas.
El panorama cambia durante el verano, cuando la presencia de El Niño suele asociarse con menores precipitaciones en varias regiones de México, lo que puede aumentar el riesgo de sequía, pérdida de humedad en los suelos e incendios forestales. En zonas agrícolas, una combinación de poca lluvia y noches frías también puede favorecer la aparición de heladas, especialmente en áreas elevadas.
Aunque un episodio muy fuerte no significa que todos sus efectos se presenten de la misma manera en cada estado, los especialistas advierten que un fenómeno de esta intensidad puede inclinar las condiciones climáticas hacia escenarios más extremos. Por ahora, El Niño continúa fortaleciéndose y se espera que alcance su mayor intensidad hacia finales de 2026, por lo que los próximos meses serán clave para conocer cómo impactará específicamente a cada región del país.













